Detrás de la marca de Dell hay una maquinaria de marketing interesantísima, así como lo leen, me refiero al mercadeo que esta empresa decidió implementar desde sus inicios y que hoy día le hace ser merecedor de una de las marcas más reconocidas a nivel mundial gracias a su calidad, precio y excelente servicio.
Dell hace y vende computadoras muy buenas, y esto no tiene nada de extraordinario, lo extraordinario está en cómo lo logró, cómo las vendió y cómo asegura su calidad. Michael Dell, un empresario visionario de apenas 33 años de edad, decidió entrar en el mercado norteamericano nada más y nada menos que escuchando a sus clientes. Creó una vía de comunicación telefónica y por internet para captar las solicitudes de los interesados y así ensamblar una máquina “a la medida” de cada solocitud, una computadora personalizada, con ésto logró penetrar en el mercado con un producto de muy buena calidad, se evitó la molestia de tener un gran inventario, se saltó un eslabón de la cadena como son los distribuidores, prestó un excelente servicio técnico capaz de resolver cualquier problema en menos de 24 horas y, además, innovó en el servicio de atención al cliente, ¿cómo? escuchando las solicitudes, vendiendo la computadora que necesitaba, asegurando su buen funcionamiento y, lo más importante según mi punto de vista, creando un lazo afectivo entre la marca y el cliente.
Hoy día, Dell es considerado un caso de estudio en mercadeo gracias a su estrategia de orientación al cliente.