Escrito por el 2 de abril de 2009 . Filed under: Tecnología — Visitas:758
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Hola, internautas!

Google logo

La semana pasada, en casa de un amigo, estaba navegando en la web. Su máquina está equipada con Windows Vista®, y sentí la curiosidad de probar el google chrome despues de ser considerado ‘estable’  en Diciembre de 2008 (ya lo habia probado siendo Beta y no me sorprendió en absoluto).

Entre las pruebas que realicé, me introduje en páginas relativamente cargadas de información y para mi sorpresa, abrían sumamente rápido. Para el lector que ojee este artículo, es probable que piense “bueno, con una conexión de considerable velocidad, cualquier sitio abre rápido”, pero no, la misma prueba que hacía usando Chrome, la repetía en Internet Explorer y en Firefox (en la misma PC), y la diferencia fue apreciable. Dudo que se trate de un truco de la conexión, creo que es un tema de optimización de recursos.

Para explicar este tema de optimización de recursos, voy a poner un ejemplo que a pesar de ser un poco extremo (y grotesco), da una idea correcta del concepto. Imaginen que su ocupación es distribuir un producto por toda Venezuela desde el interior del país. El distribuidor perezoso (incluso se podría agregar que posee bastantes recursos) buscaría contratar una flota enorme de camiones que circulen por todo el país, aproximadamente uno por cada ciudad. Otro tipo de distribuidor trataría de utilizar muchos camiones grandes de tal manera que una unidad surta varias ciudades. El distribuidor avispado (es probable que tenga pocos recursos, recordemos que la necesidad es la madre de la invención), empezaría por planificar rutas óptimas (en las que en menos tiempo puedan cubrir mas territorio) utilizaría una pequeña flota de camiones grandes que vayan distribuyendo por una ruta, se devuelvan siempre distribuyendo por otra, regresen a ‘casa’, recargar y continúen haciendo una ruta no visitada.

Veamos, los dos primeros distribuidores pierden el viaje del camión una vez llega a su destino, digamos que el conductor y su ayudante tienen familia y amigos allá y se quedan comiendo y bebiendo. El otro los mantiene circulando y siempre tendrá camiones disponibles, aún cuando no tenga una flota tan grande como sus colegas.

Justamente de esto se trata la optimización. Si convertimos los camiones en órdenes de procesamiento y al producto en datos, estaremos ante un problema de Ingeniería de Software. Cuando llenamos espacios de memoria y no los vaciamos cuando terminamos de usarlos, estamos desperdiciando preciosos bytes de memoria RAM que nos sirven para llamar nuevas funciones. Si un desarrollador hace el más bello, funcional y novedoso de los portales web, y el explorador (o la máquina) del usuario se cuelga (me ha pasado interminables veces), realmente éste asumirá que no vió nada, no lo vé, ni lo podrá ver, así que crudamente hablando ese desarrollador no tiene nada. He ahí la principal razón de optimizar recursos en todos los campo de  la ingeniería de software (lo quieran o no, esto incluye a las páginas mas básicas que se puedan imaginar).

Google Chrome, en su página promocional tiene un pequeno comic donde explica en detalle sus características. Entre ellas está una que pude saborear con el segundo ítem de mis pruebas: el V8. En mi artículo anterior, expliqué superfluamente de qué se trata (una máquina virtual de javascript creada casi exclusivamente con la optimización de recursos en mente). No voy a atormentarlos con otra explicación mas (con la de los camiones es suficiente), pero si voy a comentarles mi segundo experimento.  Ingresé a la web de Chrome Experiments y accedí específicamente al experimento llamado  “Monster“, pruébenlo ustedes mismos en sus exploradores.

Al principio no notarán gran cosa, dado el incremento en cuán complicado es en su movimiento y forma, y dirán “Bueno, es normal que comience a ralentizar”. Ahora consigan un PC con windows, descarguen chrome y prueben por ustedes mismos, traten de detectar en qué momento comienza a hacerse más lento el movimiento y comparen el resultado con el de su explorador. No se cuál puede ser el resultado de la prueba de ustedes (me gustaría que lo compartieran comentando al final del artículo), pero mi resultado de verdad me asustó, acostumbrado a sentir siempre al javascript pesado (sólo lo uso en casos donde es estrictamente necesarios y la experiencia del usuario no sea radicalmente afectada) esta prueba me abrió los ojos y me hizo ver lo que tenía entre manos…

Se prodría decir que es un gran software en potencia, de resto, es aún un jugete, en lo que respecta a compatibilidad con los sitios web todavía deja mucho que desear comparado con exploradores mucho más maduros como Safari o Firefox. Descargando unos archivos de mi correo no hacía nada (realmente nada) y en varias páginas los bloques de la estructura se montaban unos sobre otros, impidiéndome ver el contenido central. En algunos casos rellené un feedback para ayudar a los desarrolladores a solventar estas fallas.

En conclusión, éstas experiencias cambian un poco mi forma de pensar hacia éste software, veamos cómo mueven las fichas en su tablero de ajedrez, si se transforman en el gemelo malvado o continuan siendo el útil Google que trata de salvar la internet con sus ágiles movimientos de la ferocidad de las otras grandes, torpes y casi inútiles corporaciones.

 

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